¿Quién censura la censura? los casos de Chócolo y Ozi Duarte, Editorial
Las ultimas semanas de octubre tuvieron bastante movimiento en cuanto a la libertad de expresión, libertad de prensa y las presiones de que son víctimas los generadores de opinión no solo en Colombia sino en el continente y muy seguramente también en el mundo, casos como el despido de una columnista de El Tiempo y la cancelación de una presentación a Calle 13 son evidencia de que la prensa y la expresión pasan por un momento delicado; en cuanto a lo gráfico, nos enteramos de dos tristes actos de intolerancia, por una lado, la censura impuesta al talentoso artista urbano Ozi Duarte, quien, haciendo parte de la muestra de Street Art en el Espacio Gabriel 470 en Sao Paulo, fue obligado por la curaduría del evento a cambiar la textura en el cuerpo de uno de sus personajes ya que esta hacía referencia a una marca. Por el lado de Colombia, el caso del caricaturista Chócolo, a quien sin mayor explicación le “taparon” su obra con cartones durante la visita de algunos miembros del gobierno nacional al Salón Regional de Armenia, donde se exhiben, entre otros, el mural de Chócolo, cuyo contenido hace referencia a los polémicos “falsos positivos” (Noticia completa en El Espectador.com).
Estos dos actos contra la expresión gráfica, sumados a los ya citados en contra de periodistas y cantantes dejan claro que infortunadamente las pretensiones de avance de nuestro continente no son más que eso, pretensiones, pues de fondo seguimos siendo el mismo continente temeroso, con la sombras de las opresión que alguna vez hizo mella en nuestra gente y que aún parece existir disfrazada de censura, y de tantos actos que no dejan crecer la cultura, de la cual los creadores gráficos hacemos parte importante, pues las reflexiones de artistas urbanos y caricaturistas son las que , de una u otra forma, generan reflexión frente a la crudeza de la realidad. Lo que queda claro con estos actos es que el dibujo, el arte urbano, la ilustración y la caricatura generan algo de temor en algunos sectores de la sociedad por su alcance, por la misma razón es que se debe exigir respeto a la profesión y defender nuestro derecho a crear y exhibir sin atropellos.
Desde Colectivo Bicicleta nuestro saludo solidario a Ozi Duarte y Chócolo por las agresiones a sus obras, acá, en nuestro espacio, les hacemos eco a su trabajo, mostrando las obras como se deben mostrar, libres de cartones e imposiciones y también, solo con un interés informativo, los resultados de lo que sin duda son actos de censura. A nuestros lectores, la invitación a expresarse entorno a estos actos que esperamos, no se vuelvan una constante.
































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